
Te tragas tantas cosas que luego no sabes ni qué te pasa
Vanessa Arjona



Hay personas que no explotan.
Se adaptan.
Se callan.
Tragan.
Restan importancia.
Siguen.
Y desde fuera parece que están bien.
Pero por dentro no.
Por dentro hay cansancio, irritación, nudo, saturación, ganas de llorar por cualquier tontería y esa sensación rarísima de estar rara… sin saber exactamente por qué.
Aunque muchas veces sí lo sabes.
Lo que pasa es que llevas tanto tiempo quitándole importancia a lo que sientes, que al final ya ni tú te haces caso.
Te molestó algo, pero no dijiste nada.
Te dolió una actitud, pero la justificaste.
Te cargaste con algo que no te tocaba, pero tiraste.
Te sentiste invadida, pero aguantaste.
Te faltaste al respeto un poco… y luego otro poco… y luego otro poco más.
Y claro, llega un momento en el que el cuerpo pasa factura.
No siempre con un drama enorme.
A veces con cosas más sutiles:
mal humor, bloqueo, ansiedad, desgana, agotamiento mental, distancia contigo misma.
Yo esto lo conozco bien. La escritura, muchas veces, no me ha servido para “hacer bonito lo que siento”, sino para pillarme en mitad del autoengaño. Para ver claramente dónde estaba tragando más de la cuenta y llamándolo madurez, paciencia o comprensión.
No siempre era comprensión.
A veces era costumbre.
A veces era miedo.
A veces era no querer incomodar.
A veces era no elegirme.
Y eso pesa.
Mucho.
Hay una pregunta que a mí me parece clave:
¿Qué llevo demasiado tiempo tragándome?
No lo que te pasó en general.
No “mi vida”.
No “todo”.
Eso concreto que estás sosteniendo y que ya empieza a hacer ruido dentro.
Porque cuando no lo nombras, no desaparece.
Se queda dentro.
Y dentro molesta más.
Para escribir hoy
Si te apetece, coge papel y responde:
¿Qué me ha molestado últimamente y no he dicho?
¿Qué estoy aguantando por no incomodar?
¿En qué parte de mi vida me estoy callando demasiado?
¿Qué necesitaría expresar o poner en su sitio?
No hace falta que resuelvas nada hoy.
Pero sí te vendría bien dejar de hacerte la fuerte con todo.
No siempre estás mal “sin motivo”.
A veces simplemente estás llena.
Si sientes que llevas demasiado dentro y necesitas ordenar lo que pesa, Mientras vuelves a ti puede ayudarte a escuchar lo que de verdad te está pasando y a soltar parte de ese ruido.
https://zendamistika.com/mientras-vuelves-a-ti
Y si prefieres una mirada más directa y personal, puedes reservar una Sesión de claridad:
Contacto
Estoy aquí para acompañarte siempre.
info@zendamistika.com
© 2025. Todos los derechos reservados.
